Pelotas de tenis y de pádel: qué cambia y cuál comprar
Tienes un bote de pelotas en casa y te surge la duda: ¿servirá para el partido de pádel del sábado? A simple vista, una pelota de tenis y una de pádel pueden parecer iguales. Para elegir, conviene mirar algo más que el color o cómo se sienten al apretarlas.
Cada deporte tiene sus propias especificaciones. Algunas medidas coinciden y otras se solapan, así que una pelota más pequeña o con menos bote no basta para identificarla. La referencia más útil está en el envase: para qué deporte y uso se ha fabricado.
Qué dicen las medidas
Para comparar con un criterio concreto, tomamos la pelota de tenis de tipo 2, de velocidad media, y la pelota de pádel estándar. Quedan fuera las pelotas infantiles y las destinadas a condiciones especiales de altitud.
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Característica |
Tenis tipo 2 - ITF |
Pádel estándar - FIP |
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Diámetro |
6,54–6,86 cm |
6,35–6,77 cm |
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Peso |
56,0–59,4 g |
56,0–59,4 g |
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Rebote reglamentario |
135–147 cm |
135–145 cm |
Las cifras proceden de los procedimientos de aprobación ITF para 2026 y de las reglas de pádel de la FIP Son valores de ensayo reglamentario; dejar caer una pelota en casa no certifica que cumpla la normativa.
La tabla ayuda a entender por qué se parecen tanto: el intervalo de peso es el mismo y parte de los diámetros y rebotes admitidos coincide. Por eso, afirmar que una pelota de pádel siempre pesa menos o siempre bota menos que una de tenis resulta demasiado general.
La presión no cuenta toda la historia
Reducir la comparación a «la de pádel tiene menos presión» deja fuera otras características. La ITF también comprueba la deformación y la durabilidad de las pelotas; la FIP establece requisitos propios para las que se utilizan en su deporte.
Al comprar, resulta más práctico revisar la indicación de uso y el modelo exacto que intentar reconocer la pelota por el tacto. Si has sacado varias de sus botes y las has mezclado, busca el nombre impreso en cada una y consulta la ficha del fabricante.
¿Se puede jugar al pádel con pelotas de tenis?
Para un rato de juego informal puedes encontrarte usando las que tienes a mano. Nuestra recomendación para entrenar o jugar partidos con regularidad es escoger pelotas identificadas para la modalidad que practicas.
Si vas a competir, consulta qué pelota admite o establece la organización. Que un modelo esté aprobado para tenis no acredita por sí solo que lo esté para pádel, ni al revés. La FIP exige pelotas aprobadas para sus competiciones oficiales; la ITF publica su propia lista de pelotas.
Qué mirar antes de elegir un bote
Empieza por el deporte. Revisa que el envase y la ficha indiquen tenis o pádel. Si compras para una escuela, confirma también si se necesita una pelota de iniciación específica.
Consulta el modelo completo. Una marca puede tener distintas pelotas. Comprueba que el nombre del bote coincida con la referencia recomendada por el club o que aparece en la ficha de producto.
Compra una cantidad que tenga sentido para ti. Si juegas ocasionalmente, un bote puede ser suficiente para empezar. Si organizas entrenamientos, calcula las unidades según las sesiones y los grupos. No hace falta comprar una caja antes de saber si ese modelo encaja con el uso que le vas a dar.
Compara formatos, además de precios. Mira cuántas pelotas contiene cada bote o caja. Dividir el precio entre las unidades te permitirá comparar ofertas con el mismo criterio.
Una comprobación sencilla antes de salir
Si practicas ambos deportes, conserva las pelotas identificadas y separadas. Antes de preparar la bolsa, comprueba la modalidad, el modelo y las indicaciones de tu club. Así evitarás descubrir al llegar a la pista que has llevado otro bote.
Puedes consultar las categorías de pelotas de tenis en https://www.ballplay.es/collections/pelotas-de-tenis y pelotas de pádel en https://www.ballplay.es/collections/pelotas-de-padel de BALLPLAY para buscar el material de tu deporte.